Los principios del Kybalion son:
1. El Principio del Mentalismo
“TODO ES MENTE; El Universo es Mental"
2. El principio de Correspondencia
“Como Arriba, es abajo; Como es abajo, así es arriba"
3. El Principio de Vibración
“Nada se detiene; Todo se mueve, todo vibra"
4. El Principio de Polaridad
“Todo es Dual; Todo tiene polos; Todo tiene su par de opuestos; Los opuestos son idénticos en naturaleza, pero diferente en el grado; Los extremos se tocan; Todas las verdades son sólo verdades a medias; Todas las paradojas pueden ser reconciliadas ".
5. El Principio del Ritmo
“Todo fluye, hacia afuera y hacia adentro; Todo tiene sus flujos; Todas las cosas suben y caen; El movimiento del péndulo se manifiesta en todo; La medida de la oscilación hacia la derecha es la misma medida de la oscilación hacia la izquierda; El ritmo se compensa"
6. El Principio de la Causa Y el Efecto
“Cada Causa tiene su Efecto; Cada Efecto tiene su Causa; Todo ocurre de acuerdo a la ley; La probabilidad es sólo un nombre para las Leyes no reconocidas; Hay muchos planos de agentes causales, pero nada se libra de las Leyes"
7. El Principio de Género
“El género está en todo; Todo tiene su principio Masculino y su Principio Femenino"
La doctrina de que nuestro universo es precisamente tan ordenado es básica para el Tarot, como es la idea que las imágenes del Tarot exactamente simbolizan la misma estructura del Universo. Como MacGregor Mathers dijo: "Sólo no he transcrito el simbolismo, sino que he examinado, estudiado, comparado e interrogado al Tarot de forma predictiva y en otras formas. El resultado ha sido siempre tan absolutamente correcto como lo es el simbolismo del Tarot, y qué tan exactamente representa las fuerzas ocultas del universo".
Eliphas Levi describió al Tarot en términos aun más extravagantes: " … aunque es popular en cierto sentido y puede ser encontrado en todas partes, es del todo la incógnita más oculta y es así porque el Tarot es la llave para el resto … es, en verdad, un trabajo monumental y extraordinario, fuerte y simple como la arquitectura de las pirámides, y consecuentemente un libro que es un resumen de todas las ciencias, lo cual puede resolver todos los problemas por sus combinaciones infinitas, lo cual habla al evocar el pensamiento, es un inspirador y moderador de todas las concepciones posibles, y la obra maestra quizá de la mente humana. Es para ser contado, incuestionablemente, entre los grandes regalos legados a nosotros por la antigüedad”
Levi daba fe de que el Tarot es más que un artificio arcaico y curioso para decir la fortuna. Es y fue virtualmente la llave para toda la ciencia oculta.
Es cierto que entrar en el ámbito del Tarot nos lleva hacia una fuerte dosis de fe, pero tenemos toda la capacidad interior para razonar en todo momento si nos satisface o no el estudio del mismo. La capacidad a razonar es nuestra máxima protección si sentimos que somos inducidos al mal camino en estas materias.
Estos métodos no son para que todo el mundo, ya que para que el estudio resultes eficaz, se requiere de un compromiso significativo. La búsqueda de cualquier método específico de desarrollo espiritual representa una elección. Y en este punto se nos miente con otro principio importante. Este principio es frecuentemente encontrado en la literatura de feria, arraigado en los términos aforísticos como " somos amos de nuestro destino," o "las estrellas inclinan, no imponen".
Somos, de hecho, los autores de nuestro destino, de cada experiencia, del accidente de nuestro nacimiento y de los padres que escogemos, para las circunstancias que nos toquen vivir y aun de nuestra muerte.
Éste no es un concepto fácil de aceptar, porque coloca el crédito completo o culpa para todo lo que nos ocurre en nuestras vidas sobre nuestros hombros. Pero esto no significa que nos demos necesariamente cuenta del proceso decisorio. La búsqueda de la iluminación es la búsqueda del "conocimiento”, el aspecto del Ego Más Alto. Esto quiere decir que el desarrollo de una conciencia “consciente y en contacto” con una naturaleza espiritual íntima, es la esencia de Dios. La meta es noble. La decisión para perseguir esta meta seriamente, así como la manera de la búsqueda, son elecciones esenciales. Y aquí uno no debe perder de vista el hecho de que cualquiera sea el camino escogido, ya sea el Tarot, el Yoga o el misticismo católico, es una manera de auto-exploración, y no de un fin en sí. Así como Jung señala, algunas personas tratan de escapar usando algún sistema: Las personas harán cualquier cosa, no importa cuán absurdo sea, para evitar perder sus almas o morir físicamente. Practicarán Yoga en todas formas y ejercicios, observarán un régimen estricto de dieta, aprenderán de memoria teosofía, o mecánicamente repetirán textos místicos de la literatura del mundo porque no pueden congeniar con ellos mismos y no aceptan que la vida se les escapa. Son personas que buscan un escape a la realidad, pero no lo encuentran.
Volviendo al Tarot, y hablando ya más específicamente de las cartas y de la simbología de las mismas, se puede meditar con ellas de forma metódica y disciplinada, viendo qué sensaciones internas nos generan al entrar en contacto. Aun no nos preocupemos por los resultados, los resultados se originan, y uno comienza a percibir al sistema entero de forma diferente, se comienza a apreciar la fluidez con la cual las cartas deben ser interpretadas. Una carta puede tener varias interpretaciones posibles (algo aparentemente contradictorio), en particular cuando representa un Camino en los niveles superiores del árbol de la Vida que ya veremos más adelante. Así, los valores inherentes de una carta nunca pueden ser atribuidos a algunas frases fácilmente aprendidas de memoria, como la mayoría intenta en los primeros acercamientos al Tarot.
Ciertamente, el Tarot nos ofrece un gran potencial para el autoengaño. Podemos creer que hemos comprendido algún aspecto del estudio de las cartas, aún cuando todavía estemos trabajando con textos “conocidos”. Por esta razón, es mejor referir, en cada paso de la experiencia educativa, a los documentos consagrados por el tiempo sobre el tema. Para el Tarot, esto se refiere a dos trabajos específos: como el Sepher Yetzirah, un trabajo muy breve por el cual relacionamos las letras hebreas con las claves del Tarot y la otra obra maestra es el libro de consulta de la Cábala Judía, La Zohar, un comentario místico de varios volúmenes que nunca ha sido completamente traducido a un lenguaje europeo.
El máximo trabajo Cabalístico de todos es el Pentateuco de Moisés, los primeros cinco libros de la Biblia. En el estudio de los primeros cuatro libros, en hebreo, y con base en la numerología, está la esencia de Cábala Judía.
Todo esto puede parecer superficialmente complejo e improbable de captar. Pero la Cábala intelectual, a diferencia de su puesta en práctica, es fácilmente entendida por cualquiera que esté dispuesto a considerarla con la intensidad necesaria y la diligencia que se aplicaría al aprendizaje de un nuevo lenguaje.